ESTRATEGIA EUROPEA DE INVESTIGACIóN AGRARIA PARA EL DESARROLLO (EIARD) [1]
INTRODUCCIóN
En 1995 los Estados miembros de la Unión Europea, la Comisión Europea, Noruega y Suiza aunaron sus
esfuerzos de manera informal para potenciar la coordinación y la realización de acciones concertadas en
el ámbito de la investigación agraria para el desarrollo (EIARD). El acuerdo resultante se tradujo en la Iniciativa
Europea de Investigación Agraria para el Desarrollo (EIARD). La constitución del EIARD fue formalmente
refrendada y presentada por la Comisión Europea en 1997 al Consejo y el Parlamento Europeos cuya aprobación
figura en sendos documentos, COM (97) 126 y COM (97) 174. En Comunicación (97) 174 se define "La
investigación científica y tecnológica como un elemento estratégico para la cooperación de la Unión Europea
con los países en desarrollo" y se considera la EIARD como un instrumento para fomentar la coherencia y la
complementariedad.
El conocimiento científico y técnológico constituye uno de los factores de producción fundamentales en los
sistemas económicos de finales del siglo XX y ya empieza a considerarse como elemento clave del capital
esencial para el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida de las comunidades pobres del mundo.
Y simultáneamente, en términos de conocimiento, la distancia entre los países desarrollados y las economías
emergentes de los países en desarrollo es cada vez mayor. El EIARD intenta reducir esa distancia a través de
la movilización de recursos de investigación en Europa y en los países en desarrollo.
Los objetivos del EIARD consisten en mejorar las condiciones de vida de las poblaciones pobres de los países
en desarrollo y, por tanto, contribuir a la reducción de riesgos de conflictos en esos países al fomentar la incidencia
de las inversiones europeas en la ARD sobre la seguridad alimentaria, la lucha contra la pobreza y la preservación
medioambiental. El campo agrario engloba todos los recursos naturales renovables (pesca, silvicultura, ganadería,
fauna y flora), así como sus respectivas medidas e iniciativas de investigación socioeconómicas. Las actividades
de la EIARD se basan en la cooperación voluntaria entre sus miembros, otras partes interesadas en la ARD en
Europa y los socios de países del Sur. Dicha cooperación resulta también útil para garantizar la coherencia
recíproca de las políticas nacionales y de la política comunitaria en materia de investigación y de desarrollo
(Tratado de Amsterdam, artículos 165 y 180).
AMBITO DE TRABAJO DE LA EIARD
Más de 800 millones de personas en el mundo no disponen todavía de alimentos suficientes o no tienen acceso a
otros productos de primera necesidad. La inseguridad alimentaria es, en gran medida, consecuencia de la pobreza.
Paradójicamente, a pesar de que la producción y disponibilidad de alimentos se han visto altamente incrementados
durante los últimos 20 años, en algunas regiones de áfrica, por ejemplo, la disponibilidad y el consumo de alimentos
per capita ha disminuido sensiblemente. Se estima que la producción global de alimentos debería aumentar en un 50%
hasta el año 2020 para poder satisfacer las necesidades originadas por el crecimiento demográfico, la lucha contra
la pobreza, la creciente urbanización y el fomento económico. Las fluctuaciones y desorden económicos que actualmente
sufre la producción de alimentos ponen de manifiesto la necesidad de utilizar mas eficientemente los recursos naturales
para favorecer el desarrollo sostenible y afrontar las tensiones y choques económicos. No obstante, al mismo tiempo que
se potencia la producción de alimentos ha de fomentarse su armonización con la preservación del Medio Ambiente,
particularmente en áreas marginales, bosques y sistemas acuáticos. Para ello no solo basta con tener acceso a los
conocimientos científicos especializados y tecnologías limpias, sino que es necesario además mejorar las políticas
nacionales e internacionales y las comerciales, disponer de instituciones eficientes, eficaces y fiables, de servicios
rurales mejor organizados y más receptivos y facilitar el acceso a los recursos. Estas metas sólo pueden alcanzarse
con el continuo input de nuevas técnicas y conocimientos que respalden las medidas adoptadas y permitan optimizar
las decisiones relativas a su gestión y ampliar el rango de opciones y soluciones.
Para afrontar esas problemáticas realidades están emergiendo nuevas líneas de investigación que ofrecen gran potencial
de futuro. La revolución del conocimiento científico en el ámbito de la Biotecnología y de las Tecnologías de la Comunicación
(INFOSYS ?) (TIC)[2], así como las esperanzadoras perspectivas que ofrece un enfoque mas participativo en la investigación
agroecológica requieren, para ser eficaces, la creación de nuevas asociaciones en investigación. A estos efectos, el Foro europeo
se está convirtiendo en una plataforma para la cooperación entre socios europeos en la ARD. En el marco del Foro Global para la
Investigación Agraria se están consolidando asociaciones expertas en Desarrollo que movilizan a la Comunidad Internacional de
Científicos en el campo de la Investigación Agraria. Entre otros, los Centros Internacionales de Investigación Agraria del Grupo
Consultivo sobre Investigación Agraria Internacional (CGIAR) quienes participan activamente en esas nuevas redes.
El grave riesgo de quiebra del actual mercado, en el caso de que se supriman las ayudas financieras al desarrollo agrario,
justifica plenamente el mantenimiento de esas ayudas. Pero ese mantenimiento requiere, en muchos casos, inversiones
públicas a largo plazo. En la mayoría de los países en desarrollo, la relación entre inversión en investigación agraria y
producción de ese sector equivale al 25% de su valor en los países desarrollados. Si bien es cierto que, desde el punto de
vista metodológico, resulta difícil evaluar las repercusiones de la investigación sobre recursos naturales, son muchos los
estudios que ponen de manifiesto índices de rendimiento elevados, del orden del 20% y superiores, lo que indica que esos
trabajos están insuficientemente financiados.
Europa y otros países industrializados del norte tienen la capacidad y la posibilidad de trabajar asociados con los países
en desarrollo para fomentar la productividad agraria de los últimos, reducir su pobreza e incrementar su seguridad alimentaria,
al tiempo que se potencia la sostenibilidad, a medio y largo plazo, de los recursos naturales. La investigación agraria europea,
de reconocido prestigio tanto por su carácter innovador y puntero como por su excelencia también en el ámbito agrario, representa
un considerable potencial para asesorara los países en desarrollo en investigación agraria. Muchos países europeos vienen
ayudando, desde hace años, a los países en desarrollo a crear Organismos Nacionales de Investigación Agraria (NARS) sólidos
y eficaces, así como sistemas de divulgación para difundir y transferir los resultados de investigación entre los usuarios finales,
es decir, los agricultores y consumidores.
La participación europea en la ARD se aprueba de forma bilateral entre los Gobiernos Europeos y los de Países del Sur, así
como a través de diversos mecanismos "ad hoc" de que dispone Comisión Europea para la cooperación científica y tecnológica.
En cualquier caso, esos mecanismos suelen incluir una colaboración entre investigadores, universidades o centros de investigación
tanto de Europa como del los Países del Sur.
La EIARD tiene como función ayudar a los países en desarrollo a incrementar la relevancia y eficacia de su investigación agraria,
tanto a nivel nacional como a escala regional, fomentando la coordinación en Europa y entre Europa y el Sur, en espíritu de asociación
cooperativa, respeto mutuo y comprensión.
Ese enfoque tiene por objeto localizar los ámbitos en los cuáles los países europeos pueden trabajar conjuntamente para mejorar
las repercusiones de la investigación agraria sobre el desarrollo sin interferir en las políticas ni en las prioridades nacionales.
PRINCIPIOS BáSICOS
A continuación se describen los principios rectores que seguirán los miembros de la EIARD en sus actividades conjuntas de
ayuda a la Investigación Agraria para el Desarrollo.
Asociación
La EIARD velará para fomentar la asociación, la igualdad y el respeto mutuo entre los colaboradores del Sur y de Europa.
Esas relaciones se fundarán en las necesidades del Sur y considerarán las posibilidades que ofrece la investigación Europea
y sus ventajas comparativas.
Subsidiariedad
La EIARD fomentará las actividades de ARD con países socios del Sur, a escala regional y subregional, siempre que esas
actividades demuestren ser rentables y eficaces. Las actividades realizadas a escala Europea han de ser complementarias
y aportar un significativo valor añadido a las actuaciones bilaterales de los miembros de la EIARD. Esas actividades han de
diseñarse en función de los objetivos propuestos y deberán planificarse y realizarse lo más próximo posible al pié de obra.
Diferenciación
De acuerdo con el "Principio de Diferenciación", las actividades e iniciativas de los miembros de la EIARD han de tomar en
consideración las condiciones sociales, económicas y culturales de las regiones y países asociados del Sur en que se desarrollen
y deberán adaptarse a las necesidades prioritarias y a la capacidad de investigación de esos clientes, ya sea a nivel institucional,
nacional, regional y subregional.
Participación de todas las partes interesadas
Será necesaria la colaboración de las distintas partes interesadas (investigadores, instituciones, servicios de divulgación, agricultores,
ONG, sector privado, etc.) para que la investigación responda a las necesidades de los usuarios finales. Los actores nacionales deben
participar en la formulación de las prioridades y planes de investigación, etc.
Optimización de la rentabilidad de las inversiones en ARD
La escasa disponibilidad de recursos asignados a la ARD hace necesario optimizar su rentabilidad y retornos. ésos recursos pueden
evaluarse en su capacidad de producir y difundir resultados, y conseguir que los usuarios finales los pongan en práctica. La EIARD
fomentará aquella investigación agraria que pueda tener mayores e importantes repercusiones sociales y económicas en los países en
desarrollo.
Resultados
En el marco de los objetivos generales establecidos de la EIARD se han definido cuatro áreas principales de trabajo.
Desarrollo de las instituciones
Uno de los aspectos esenciales para la consecución de los objetivos de la EIARD es la movilización de recursos para crear
organismos nacionales de investigación agraria eficientes, que funcionen de forma sostenible y cuenten con la participación de numerosos
actores: Organismos de Investigación, Universidades, NGOs, Servicios de Extensión Agraria y Divulgación, Cooperativas Agrarias,
Asociaciones de Agricultores, Sector Privado Sector Industrial Agroalimenario, etc. Para el buen funcionamiento de esos organismos,
es preciso que las relaciones entre los diversos actores sean estrechas y eficaces. Se necesitan también organismos de investigación
dotados de investigadores y gestores cualificados y motivados, así como dotaciones de infraestructuras suficientes para permitan realizar
los trabajos de investigación y difundir sus resultados en función de las necesidades e intereses de los beneficiarios.
Los países europeos y sus investigadores han venido apoyando y participan con los NARS desde hace mucho tiempo. El respaldo
europeo a esos organismos ha de seguir fundándose en las políticas y compromisos vigentes de cada Estado miembro de la UE, la
Comisión Europea, Suiza y Noruega. Los países europeos ya han definido y establecido una serie de medidas y objetivos prioritarios
para apoyar la investigación agraria en los países en desarrollo y reforzar las capacidades. La EIARD coordinará las actividades de
socios europeos conforme a los principios anteriormente señalados. Los resultados deberán aportar en todos los casos un valor añadido
superior al derivado del trabajo individual de cada país.
Pero para que la asociación países desarrollados - países en desarrollo resulte fructífera, también se requiere que los NARS establezcan
y definan las necesidades de la población pobre, que aprovechen efectivamente el elevado potencial científico que se les ofrece, dispongan
de medios adecuados para difundir y aplicar los resultados de la investigación y fomenten la participación de las organizaciones de agricultores,
el sector privado, las NGOs, etc. La investigación debe ser parte integrante de un sistema de conocimiento orientado hacia la innovación en el
que deben participar activamente todas las partes interesadas. Con frecuencia, las mejores soluciones se obtienen complementando los sistemas
de conocimiento autóctonos con los conocimientos exteriores. Las políticas nacionales también deberán tener presente las repercusiones de la
ARD en el nivel y calidad de vida de las comunidades pobres y las posibles fuentes de financiación de dicha investigación.
Para las actividades de la EIARD se han establecido como prioritarias las siguientes áreas:
oordinar las actividades en Europa y entre Europa y el Sur para crear organismos nacionales de investigación agraria;
concienciar a los responsables de las decisiones políticas sobre la necesidad de consolidar y mantener los compromisos
a largo plazo en relación con el desarrollo de instituciones;
compartir la experiencia ganada en el refuerzo de instituciones y los mecanismos de asociación con el Sur;
ntercambiar información en Europa y entre Europa y el Sur a través de la red EIARD-InfoSys.
Apoyo a la colaboración Sur-Sur en el ámbito de la investigación agraria a través de organismos regionales y subregionales de investigación
Muchos países de áfrica Subsahariana, Asia, América Latina y del Mediterráneo han creado organismos regionales y subregionales (ORS) para
potenciar la investigación agraria. La cooperación Sur-Sur tiene por objeto compartir la carga económica y de recursos humanos de la investigación
agraria la formación de científicos, etc., a través de redes y asociaciones. Esta cooperación sirve también, para mejorar la calidad de la investigación
gracias a las contribuciones al fondo común de ideas y equipos, evitando además duplicidades de inversiones y de trabajo. Los socios de la EIARD
están convencidos de que los organismos y asociaciones regionales y subregionales de investigación agraria pueden potenciar la capacidad nacional
de investigación de los países que carecen de medios económicos o de capacidad para crear sistemas nacionales sólidos. Estos mecanismos también
pueden permitir estrechar la cooperación entre los NARS y los centros internacionales de investigación agraria.
La EIARD entiende que el fortalecimiento de dichos mecanismos constituye una importante herramienta para complementar la cooperación bilateral
directa entre los NARS y los países miembros y que es además un campo ideal para la aplicación de los instrumentos regionales de la Comisión
Europea. De esa manera, pueden fortalecerse, por ejemplo, los mecanismos regionales a nivel institucional por medio de los instrumentos de cooperación
para el desarrollo y la creación de asociaciones en ARD, a través de los instrumentos de cooperación en materia de investigación, particularmente del
Programa INCO-DEV.
Con la puesta en marcha de las acciones descritas, la EIARD ayudará a los países en desarrollo a crear redes subregionales de investigación más eficaces,
fiables, sostenibles y rentables.
Como áreas prioritarias de actuación se consideran las siguientes:
reforzar la capacidad de los organismos regionales y subregionales;
omentar programas regionales y subregionales de investigación bien formulados y centrados en áreas de investigación prioritarias;
fomentar las medidas pertinentes que garanticen la sostenibilidad, rentabilidad y eficacia de las redes y programas regionales y subregionales.
Asociaciones
Durante los últimos 20 años la cooperación entre investigadores a escala europea e internacional se ha intensificado continuamente. El interés por
la asociación científica responde a diversos motivos: interés de los investigadores de realizar intercambios interdisciplinarios fructíferos, deseo de
ampliar sus conocimientos y su propio reconocimiento a nivel nacional e internacional; voluntad de especializarse cada vez más, y necesidad de
potenciar su experiencia y de completar su formación. Para la comunidad científica europea las asociaciones suponen, además de un ahorro en la
duplicidad de energías, la posibilidad de crear equipos de investigación multidisciplinares y multinacionales mas numerosos, capaces de emprender
proyectos y estudios particularmente complejos, así como de incrementar la productividad y eficiencia de la investigación.
Actualmente la cooperación en materia de investigación en Europa y entre Europa y el Sur se realiza a diferentes niveles, si bien los científicos
constituyen y constituirán siempre el eje central de la cooperación científica internacional. Sobre ellos gira y depende la cooperación, tanto si se
lleva a cabo en un marco institucional como bilateral o multilateral. La EIARD fomentará las asociaciones científicas en Europa y entre Europa y el
Sur partiendo del principio de que los investigadores han de constituir la base de las mismas.
En el contexto europeo, el Programa INCO-DEV es uno de los principales instrumentos específicos para el fomento de tales asociaciones.
Ese Programa tiene por objeto despertar el interés de la comunidad científica europea por los problemas concretos de los países en desarrollo
y potenciar sinergias entre las medidas de la Comisión Europea relativas a la investigación y las referentes a la cooperación al desarrollo.
Dicha cooperación refuerza el contexto institucional y la capacidad de investigación, mientras que las medidas en el sector de la investigación
contribuyen a una mejor explotación de los recursos humanos mediante la creación de asociaciones Norte-Sur y Sur-Sur.
Ya existen varias redes y organismos que fomentan las asociaciones científicas y la coordinación, bien con carácter institucional, como NATURA y
ECART, o temático, como ETFRN, IPM-Europe, BUROTROP, la investigación ACP-UE en el ámbito de la pesca o las redes de investigación zootécnica.
La EIARD promoverá el que esas redes institucionales y temáticas movilicen en mayor grado la ARD europea como respuesta a las prioridades e intereses
de los países del Sur, en base a sus capacidades. Los socios de la EIARD apoyan los esfuerzos y la valiosa labor de dichas redes que, hasta ahora, se
habían centrado más en la investigación agraria en sentido estricto que en el sector más amplio de los recursos naturales, la política de investigación y
de la fauna y la flora. Las asociaciones de investigación en favor del desarrollo deben apreciar el importante valor añadido que implica la aproximación
multidisciplinar a los problemas objeto del trabajo, incluidas las ciencias sociales y económicas. No obstante, la EIARD no se propone fomentar redes
europeas en todas las áreas posibles, porque considera que las redes no constituyen un fin en sí, cuyos objetivos han de actualizarse continuamente.
Los socios de la EIARD reconocen la importancia y recomiendan que los investigadores creen, por su propia iniciativa, asociaciones en los ámbitos
que consideren de utilidad.
En el aspecto de asociaciones se destacan las siguientes áreas prioritarias:
ajustar, en la mayor medida posible, la ARD, del Foro Europeo, a las necesidades de desarrollo;
ortalecer el los ejes básicos de la ARD en el Foro Global, para incrementar la complementariedad y ventajas comparativas, y fomentar la
participación de todas las partes interesadas;
omentar la participación nacional en las redes institucionales y en los foros europeos (incluidos NATURA y ECART) así como la utilización
de dichas redes para la cooperación y las asociaciones con el Sur;
omentar la participación nacional en las redes temáticas existentes, como ETFRN, IPM-Europe y BUROTROP, y sus vínculos en el Sur
Coordinación de los organismos internacionales de la ARD
El Grupo Consultivo sobre Investigación Agraria Internacional (CGIAR) es un eslabón importante del sistema internacional de investigación.
La EIARD reconoce la importante contribución de los centros del CGIAR en la mejora de las condiciones de vida y de la seguridad alimentaria de
las comunidades pobres de los países en desarrollo. Dichos centros han ayudado a generar tecnologías y a crear capacidad de investigación.
De acuerdo con un reciente estudio, precisamente las inversiones en el CGIAR, han sido el empleo más eficaz de la ayuda pública al desarrollo.
El progreso científico, y la evolución de las tecnologías de la información y las comunicaciones, plantean el reto de recurrir a un sistema global para
hacer frente a la pobreza, la seguridad alimentaria y la degradación del medio ambiente. La eficacia del CGIAR depende de su capacidad para crear
asociaciones de investigación sólidas y eficientes, con otras partes interesadas, para fomentar su credibilidad científica. Por lo tanto, Europa ha refrendado
la nueva misión del CGIAR, que consiste en contribuir a incrementar la seguridad alimentaria y erradicar la pobreza en los países en desarrollo mediante la
creación de asociaciones de investigación, generación de capacidades, aportación de medidas de apoyo y el fomento de la agricultura sostenible basada
en la gestión ecológica de los recursos naturales.
Europa puede ofrecer un apoyo fundamental al nuevo papel que ha de desempeñar el CGIAR en el sistema global de investigación agraria.
En ese ámbito de trabajo se consideran como prioritarias las siguientes tareas:
fomentar la asociación y la cooperación europea con el CGIAR;
fomentar la participación de los países socios de la EIARD y de los actores nacionales en el Foro Global y en el Foro Europeo.
[1].Documento informal elaborado por la Iniciativa Europea de Investigación Agrícola para el Desarrollo (EIARD).
El presente resumen se basa en el trabajo realizado por Colin Murphy con la colaboración del Grupo de Trabajo
de la EIARD y ha sido aprobado por ésta y por el Foro Europeo de Investigación Agrícola para el Desarrollo
(Wageningen, abril de 1999).
[2].Tecnología de la Información y la Comunicación.
EIARD
28 de septiembre de 1999
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